Los piensos como alimentación
5 de March de 2007 | Nexo | Pdf | ImprimirCuando una persona decide tener una mascota, acepta una gran responsabilidad. Debe analizar cuidadosamente todo lo que ello conlleva: tiempo, dinero, dedicación, preocupaciones, alegrías, convivencia, compartir, alimentación…
Personas extremadamente dedicadas a los demás “necesitan” cocinar para sus mascotas, necesitan emplear una gran cantidad de tiempo en “fabricar” el alimento para su perro o gato, tiempo que ellos entienden como proporcional al amor que les profesan. Para estas personas el abrir el pienso y echar en el comedero la cantidad de gramos recomendada en el lateral del paquete no es justo: su animal se merece algo más.
Y es que humanizamos todo. Una comida para personas muy elaborada, con ingredientes variados e incluso exóticos, con muchos minutos (o incluso horas) de preparación y cocción la tachamos de “excelente”. Y, realmente, los piensos también requieren mucha preparación, elaboración, estudios…pero no nosotros sino los fabricantes. Se tiene esa tendencia a humanizar las costumbres culinarias de forma que, para nuestras masotas, queremos variedad en gustos y presentaciones, variedad en el “picoteo” o “tentempié”, variedad en el número de comidas…
Pero dejemos a los nutricionistas que estudien y elaboren productos adecuados para nuestras mascotas y que pongan en nuestras manos algo con qué alimentarlas de forma correcta todos los días. Los estudios son cada vez mayores y las casas comerciales se han tomado en serio la investigación en pro de la salud de las mascotas. Les mueve un interés comercial y económico, qué duda cabe, pero esto no resta profesionalidad a la hora de elaborar piensos o comidas húmedas para los animales. Primero fue el dividir la edad de las mascotas en cachorros y adultos; después se incorporaron fases intermedias como junior, señor…incluso aparecieron modalidades específicas como calostros, lechas maternizadas para perros y gatos, papillas, etc.
De otros países llegaban tecnologías y estudios que reflejaban el que una correcta formulación de la alimentación coadyuvaba al tratamiento de ciertos problemas patológicos; y así aparecieron los piensos y latas para problemas tan dispares como los cardiológicos, renales, hepáticos, diabéticos, gastrointestinales, orales (sarro,piorreas), envejecimiento, neoplasias, alergias y un largo etcétera. Estudios especiales explican la diferencia entre razas y tamaños y así surgieron los piensos específicos para determinadas razas:pastor alemán, labrador, yorkshire terrier, caniche, bulldogs…e incluso en gamas medio-altas (no dietéticas), aparecieron los minis, medio, grandes y gigantes. La comida húmeda puede ser una ayuda o una iniciación a la alimentación en seco. Leyendo los paquetes de pienso casi podemos volvernos locos; así encontramos expresiones como contiene… a base de…, rico en…, paté de…, compuesto de…, porcentajes de proteínas, hidratos de carbono, de grasa, de fibra, de vitaminas A,B,C,E,K, de ácidos grasos omega tres y omega seis, etc,etc,etc.
De forma que confíe en su veterinario y consúltele. El profesional le orientará sobre su alimentación preventiva y correcta y, por supuesto, sobre su alimentación coadyuvante al tratamiento de las posibles enfermedades de su mascota.
Seamos conscientes de lo que significa tener una mascota y seamos conscientes de su correcta alimentación. Déjese ayudar en este tema también por su veterinario y confíe en él.

